INGREDIENTES
- 1 l de leche entera
- 8 yemas de huevo
- 200 g de azúcar
- 2 cucharadas de extracto de vainilla
- 2 ramas de canela
- 1 pizca de sal
LA RECETA PASO A PASO
- En una cacerola, añade la leche junto con el azúcar y las ramas de canela. Remueve hasta disolver el azúcar y calienta a fuego bajo hasta que comience a soltar vapor, sin dejar que hierva. Retira del fuego, añade la vainilla y deja entibiar.
- Bate las yemas suavemente hasta obtener una mezcla homogénea, sin incorporar aire ni generar espuma.
- Agrega a las yemas dos cucharones de la leche tibia, sin dejar de mezclar. Una vez integrada, incorpora el resto de la leche, mezclando suavemente para evitar que las yemas se cocinen (desecha la canela).
- Cuela la mezcla para eliminar posibles restos y burbujas y vierte en moldes individuales resistentes al horno, sin llenarlos hasta el borde. Precalienta el horno a 170°C.
- Coloca los moldes en una bandeja con agua caliente que llegue hasta la mitad de su altura.
- Hornea durante 40-50 minutos, hasta que los bordes estén firmes y el centro aún tiemble ligeramente.
- Sube la rejilla del horno al nivel más alto y activa solo la función grill a 200°C. Deja las jericallas de 2 a 4 minutos, vigilando constantemente, hasta que la superficie desarrolle manchas doradas oscuras y un ligero tostado irregular.
- Deja enfriar a temperatura ambiente y luego refrigera entre 2 y 4 horas antes de servir.
Puedes añadir 30-50 g de harina de almendra o nuez molida, una vez integrada la leche con las yemas, poco a poco, mezclando bien para que no queden grumos. Este añadido aporta un ligero sabor a fruto seco y una textura algo más densa y cremosa. Si usas nuez, el sabor será más intenso; la almendra resulta más suave.

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